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Día del Holocausto: recuerdos del juicio a Adolf Eichmann, uno de los más espectaculares de la historia

El juicio contra el alemán Adolf Eichmann, iniciado el 11 de abril de 1961 en Jerusalén, fue uno de los más espectaculares de la historia. Lo que las víctimas del criminal nazi contaron entonces persigue todavía hoy a uno de los fiscales del proceso, Gabriel Bach.

Uno de esos testimonios, cuenta Bach en la cocina de su departamento de Jerusalén, es el de Martin Földi, sobreviviente del campo de exterminación de Auschwitz. Földi contó que su esposa y dos hijos fueron enviados inmediatamente a la muerte, nada más llegar al campo.

La víctima contó que los había perdido de vista rápidamente. Solo podía ver a su pequeña hija de dos años y medio, porque llevaba un abrigo rojo. “Ese punto rojo, que se iba haciendo más y más pequeño: así es como mi familia desapareció de mi vida”, declaró Földi.

Gabriel Bach sostiene una foto que lo muestra durante el juicio. Foto DPA

Gabriel Bach sostiene una foto que lo muestra durante el juicio. Foto DPA

La hija del entonces fiscal jefe adjunto Bach, Orli, también tenía dos años y medio en el momento del juicio. Y él le había comprado un abrigo rojo poco antes.

El testimonio de Földi hizo que Bach, nacido en Alemania y de 94 años de edad en la actualidad, perdiese la voz en aquel momento. “De repente no pude sacar ningún sonido”. “Tardé varios minutos hasta que volví a controlarme”, dice.

El arquitecto del Holocausto al banquillo

El juicio a Eichmann, conocido como el arquitecto del Holocausto por su papel en el exterminio sistemático de los judíos en Europa durante la dictadura nazi, duró ocho meses tras su apertura el 11 de abril de 1961, y terminó con una sentencia de muerte.

Hannah Arendt en el juicio a Eichmann.Foto: United States Holocaust Memorial Museum

Hannah Arendt en el juicio a Eichmann.Foto: United States Holocaust Memorial Museum

Más de un centenar de testigos fueron interrogados en la “Casa del Pueblo”, una sala de teatro especialmente acondicionada. Mientras el acusado se sentaba en una caja de cristal, las víctimas judías relataban sus horribles experiencias.

El juicio está considerado como un elemento central para el reconocimiento de los crímenes nazis. “Hubo muchos momentos en los se te aceleraba el corazón”, dice en alemán Bach, quien sin embargo reconoce que ningún testimonio lo conmovió tanto a nivel personal como el de Földi.

Eichmann, teniente coronel de las SS (Schutzstaffel) hizo deportar a millones de judíos a los campos de exterminio alemanes durante la época nazi. Después de la guerra, pudo huir inicialmente a Argentina. Sin embargo, el 11 de mayo de 1960, agentes israelíes lo detuvieron y lo secuestraron para llevarlo al Estado judío, con la intención de juzgarlo.

Adolf Eichmann en la prisión israelí de Ramle tras ser capturado en Argentina. Foto: EFE

Adolf Eichmann en la prisión israelí de Ramle tras ser capturado en Argentina. Foto: EFE

Bach aún puede recordar vívidamente su primer encuentro con Eichmann en una prisión de la ciudad israelí de Haifa. Acababa de leer la autobiografía del comandante de Auschwitz Rudolf Höss, que había sido ahorcado en 1947. En él, Höss había descrito cómo a veces le “temblaban las rodillas” mientras mataba a unos 1.000 niños judíos al día.

Sin embargo, según Höss, Eichmann le había dicho que era importante matar a los niños judíos, de manera particular, para evitar una futura generación proclive a la venganza. “Diez minutos después me dijeron: ‘Adolf Eichmann quiere hablar con usted'”, comenta el ex fiscal.

Eichmann se declaró inocente e insistió durante todo el juicio en que solo había actuado siguiendo órdenes de otros. Sin embargo, Bach comenta que había muchas pruebas de que Eichmann era un hombre de convicciones que incluso “sobrecumplía” sus órdenes.

Recreación del juicio a Eichmann, en el Museo de herencia judía en Nueva York, en 2017. Foto: Adriana Groisman

Recreación del juicio a Eichmann, en el Museo de herencia judía en Nueva York, en 2017. Foto: Adriana Groisman

Según relata Bach, Eichmann llegó a decir, en una entrevista con un fascista holandés realizada once años después del final de la guerra que, en su opinión, no había actuado con suficiente dureza contra los judíos. De acuerdo con Bach, Eichmann hizo todo lo posible durante el Holocausto para asegurarse de que el mayor número posible de judíos fueran asesinados.

“Y mi trabajo era evitar que algo así sucediera en el futuro”, añade.

El propio Bach tenía once años cuando su familia huyó de Alemania. Poco antes de la Noche de los Cristales Rotos (Reichspogromnacht) de noviembre de 1938, la familia, que había experimentado la hostilidad antisemita en Berlín, viajó por primera vez a Holanda. El anciano recuerda que, tras una parada en la frontera, un oficial de las SS alemanas lo hizo subir con una patada de nuevo al tren.

Gabriel Bach durante el juicio. De fondo, Eichmann. Foto: DPA

Gabriel Bach durante el juicio. De fondo, Eichmann. Foto: DPA

De nuevo, poco antes de la invasión alemana de los Países Bajos en 1940, la familia pudo escapar en barco a lo que entonces era Palestina. Bach estudió Derecho en Londres y comenzó su carrera en la Fiscalía israelí en 1953.

Muchos de los recuerdos de infancia de su patria alemana son palpablemente dolorosos para Bach. Sin embargo, el galardonado con la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania ve ahora a su país natal, y especialmente a la generación más joven, de forma mucho más positiva.

“Cuando vengo hoy, veo amistad y reconocimiento; se nota una gran diferencia entre el ambiente de antes y el de ahora”. En su último cumpleaños, detalla, recibió innumerables felicitaciones y llamadas telefónicas desde Alemania.

La autora es periodista de la agencia dpa

ap​

Fuente: Clarín

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