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En los mercados, creen que la gira de Guzmán por EE.UU. dejó sabor a poco

La lupa de los inversores esta semana se enfocó en las reuniones del ministro de Economía Martín Guzmán con las autoridades del FMI. Previo al encuentro, los analistas se mostraron escépticos. Tras el regreso ayer del funcionario, en el mercado evalúan que su gira dejó sabor a poco, sin una definición concreta del plazo en el que se cerrará un nuevo acuerdo para refinanciar la deuda por US$ 45.000 millones con el organismo. El consenso de los analistas es que se postergará para después de las elecciones legislativas de octubre.

Un comunicado del FMI señaló que las partes “avanzaron en la definición de algunos principios clave que podrían sustentar un programa económico” y que “hubo un entendimiento común respecto a la necesidad de garantizar la sostenibilidad macroeconómica”.  

Para los analistas consultados por PERFIL, el contenido del comunicado es “lavado” y “vago”. El consenso es que el acuerdo se postergará para después de las elecciones. Y en ese escenario vislumbran que el riesgo país se mantendrá “por las nubes”, por  lo cual  no prevén que se revierta el desinterés de los inversores por Argentina, ni la tendencia del precio de los bonos que implica “una expectativa de default altísima” a solo seis meses de haberse reestructurado la deuda pública en moneda extranjera

En este clima, los principales bonos en dólares finalizaron ayer con bajas cercanas al 3%, la Bolsa porteña  terminó con una caída semanal de 5,18%. Y el riesgo país cerró en 1.580 puntos, una suba semanal de 56 puntos, aunque el miércoles llegó a tocar 1.603 puntos.

En el mercado vinculan la escalada del riesgo país a los dichos de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner quien advirtió que “no podemos pagar (la deuda con el FMI)porque no tenemos plata para hacerlo” y reclamó “más plazo y mucha menor tasa de interés” que la que el organismo aplica para los Acuerdos de Facilidades Extendidas (EFF). El vocero del FMI, Gerry Rice, desechó esa aspiración, y ratificó que las condiciones de repago en años y tasas se aplican en forma uniforme, “no sólo para la Argentina”, por lo que el máximo período de un EFF serían diez años.

Incertidumbre. “No hay un avance concreto, fechas, pero no se esperaba mucho de la reunión, el mayor ruido fueron  las declaraciones de CFK, no por lo que dijo, porque no sorprende a nadie que no tenemos plata para pagar, sino porque lo dice la vicepresidenta que tiene mucha influencia, y después de esos dichos hubo caída de los bonos y suba del riesgo país. El comunicado salió luego de esos dichos, sino creo que no hubiera habido ni siquiera comunicado”, reflexionó el analista financiero Christian Buteler.

De igual mirada, Federico Broggi, de Invertir en Bolsa planteó que “la caída de los bonos está asociado a los dichos de CFK” y consideró que el comunicado del FMI “difícilmente pueda cambiar la tendencia”.

“El mercado lo que necesita para cambiar la tendencia es o una sorpresa electoral, o la firma del acuerdo, como la fecha sería para octubre, parecería que un trade electoral caería antes como driver que el convenio con el FMI, con lo cual los ojos estarán mas puestos por ese lado, cuando empiecen las encuestas por mayo, junio”, analizó.

En cambio, Leonardo Chialva, de Delphos Investment, lo atribuyó “más a un contexto global que local, el precio de los activos argentinos ya tienen incorporado mucho de todo el ruido del discurso y las inconsistencias que se escuchan en nuestro país”. Lo adjudicó “a una minicorrección global inciada por Turquía pero hay otros factores también como el real en Brasil,  con el temor a la segunda ola de Covid”.

Por su parte, Nery Persichini, de GMA Capital,  indicó que “los bonos en promedio valen US$34 cada US$100, cuando salieron del canje valían US$49, o sea que se hundieron 31%”  y sostuvo que “sin el driver de un acuerdo con el FMI es muy difícil que se recuperen sostenidamente”. Coincide que “es dificultoso que el convenio salga antes de las elecciones, y eso significa que habrá volatilidad porque los drivers importantes pasan a ser las condiciones electorales, las encuestas” y “otros factores como una segunda ola del Covid y las restricciones”.

Juzgó que el comunicado del FMI “fue bastante genérico”. “No creo que cambie nada porque lo que el mercado pide es una hoja de ruta más clara”, aseguró. En sintonía, José Echagüe, estratega de Consultatio, cuestionó la declaración del FMI: “No recuerdo comunicados de prensa más lavados que este, no hay una sola definición, ninguna referencia a fechas, compromisos, acciones a tomar, la nada misma”.

“Los bonos están en niveles prácticamente consistentes con una expectativa de default altísima. Argentina tiene un problema de sustentabilidad macroeconómica y eso no lo resolvió el canje. Lo que hay que hacer es un programa macroeconómico consistente y cuando leo el comunicado del FMI no lo encuentro, lo que dice es que no hay acuerdo, que siguen charlando”, objetó.

En sintonía, Santiago Abdala, analista de PPI, planteó sobre el comunicado del FMI que “la falta de indicios claros en una dirección determinada genera esta volatilidad”.

“Más allá de los Derechos Especiales de Giro del FMI que recibirá Argentina (unos US$4.300 millones), lo que los inversores esperan  es que haya un acuerdo con el FMI, que delimite un sendero de equilibrio fiscal claro que cuente con aval politico, un gasto razonable, y un nivel de presión tributaria aceptable”, concluyó.

Cae la compra de dólar oficial por el cepo

En febrero se redujo nuevamente la cantidad de individuos que compraron dólares por el impacto del endurecimiento del cepo cambiario que limitó el universo de personas habilitadas para adquirir el cupo de US$ 200.

Según el informe sobre la Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del Banco Central,  536 mil individuos compraron billetes, unos 187 mil menos que en enero, en tanto que unos 35 mil personas vendieron, resultando así compras y ventas per cápita de US$ 184 y US$217, respectivamente.

El récord había sido en agosto, previo al cepo recargado, cuando 4 millones de personas compraron dólares en un escenario de tensión cambiaria.

El informe precisó que las personas compraron de forma neta US$ 157 millones, básicamente para gastos efectuados con tarjetas por consumos con proveedores no residentes y para atesoramiento.

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Fuente: Perfil

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