Economía Noticias

Para empresarios de Argentina y Brasil, la moneda común para comerciar es el dólar

Ven fuertes diferencias entre las economías y problemas por la escasez reservas en Argentina. Creen que se puede avanzar en acuerdos.

El relanzamiento comercial entre Argentina y Brasil generó expectativas en el sector privado. Los empresarios de ambos países creen que los acuerdos firmados son un avance importante en ese camino, pero también ven limitaciones por las diferencias entre las economías y la falta de divisas en Argentina, además de los cambios de políticas. Todos esos factores advierten que dificultan una moneda común.

“Por las bajas reservas de Argentina, todo acuerdo en el comercio bilateral en otra moneda que no sea el dólar, va a generar un beneficio. La verdad es que la moneda dura para el comercio internacional es el dólar, ya está la moneda común. Ahora, por desarreglos macroeconómicos, Argentina tiene escasez de dólares, así que buscar una herramienta de comercio bilateral es auspicioso”, dijo Everton Guimaraes Negresiolo, CEO de ArcelorMittal Acindar y presidente de Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña (Cambras).

Los empresarios observan varios obstáculos para la integración. Por empezar, el PBI de Brasil es de US$ 1,6 billones, casi cuatro veces el de Argentina, según datos del Banco Mundial. Hoy, 1 dólar se cotiza a 5 reales en Brasil y a $ 180 pesos al valor oficial y $ 360 al CCL en el caso de Argentina.

El país vecino cerró el año pasado un proceso de desinflación con un índice de casi 6% anual luego de una fuerte suba de tasas, mientras el INDEC marcó un 94,8%, el nivel más alto en 32 años. Y Argentina ya lleva casi dos décadas de déficit comercial con Brasil.

“Los desequilibrios, diferencias de PBI, reservas, metodología cambiaria, independencia del Banco Central de los dos paises, plantean un desafío importantísimo para que haya una moneda común”, señaló Guimaraes Negresiolo, quien también advirtió sobre la incertidumbre cambiaria: “Argentina no puede caer en la trampa, necesita importar para crecer, hay muchos insumos que no están acá, es importante aumentar la exportación”.

Con más de 100 empresas asociadas, Cambras participó del encuentro encabezado el lunes por Lula y Fernández junto a más de 300 empresarios en el Museo del Bicentenario, donde asomó la preocupación por la inestabilidad económica y el “distanciamiento” que hubo entre los países. “Fortalecer las instituciones va más alla de los colores políticos”, aseguró Analía Canale, directora ejecutiva de Cambras, donde revisten firmas como Molinos, Arcor, Basf, Gol, Santander, Ford, Mercedes Benz, Danone, PAE, Tenaris y Toyota.

Además de la moneda común, el entendimiento contempla financiamiento de Brasil a las importaciones argentinas, la revitalización del sistema de pagos con moneda local y la financiación del gasoducto Néstor Kirchner. De todos los anuncios, sin embargo, los ejecutivos creen que el más “factible” es el mecanismo para financiar importaciones a un año a través del Banco do Brasil y el Banco Nación. Esto permitirá postergar el uso de divisas, aunque las empresas aún no vieron la letra chica.

“Hoy se perdieron muchas operaciones de importación por no tener capacidad de financiarlas a 180 días, a Brasil le interesa financiar a la Argentina porque son exportaciones genuinas para ellos”, aseguró Andres Malvestuto, CEO en Randon Argentina, empresa que fabrica acoplados y semirremolques. “Abrir una línea de financiamiento ayudaría ante la falta de divisas”, agregó Rosana Amato, gerente de negocios regional de Steck Industria Eléctrica.

Justamente, uno de los problemas en la agenda empresaria es la escasez del crédito al comercio exterior en Argentina, limitado por los cupos de financiación y las restricciones para girar dólares al exterior. Los empresarios creen que los plazos de financiación a 180 días son muy largos y que la deuda comercial que acumulan las empresas es una “bola de nieve”. 

En el sector automotor, cuyas exportaciones representan un tercio del total con Brasil, creen igualmente que los anuncios son positivos. “Los mismos planes de inversión siguen para el próximo año, en mi sector hay una integración natural, en muchos casos la casa matriz está en Brasil y cuando hay discusiones para reforzar el Mercosur es mejor para todos”, dijo Marcellus Puig, CEO de la compañía en Argentina, donde el año pasado anunció una inversión de US$ 300 millones.

Fuente: Clarín

Dejá una respuesta